Logical Ambiguities

Logical Ambiguities

Appearances have always been unfairly a relevant factor when it comes to judge people. The appearance is a facade, the outwardly shown side, the pretty face, but it doesn’t usually correspond to the truth of the subject, at least in full. To adapt to certain social conventions or take advantage of their own interests, individuals disguise or hide their true selves through masks. Similarly, the environment generated around -housing, clothing, hobbies, belongings– is also built based on the image the world wants to outsource. Here’s how some irregularities between reality and fiction, between what things really are and what they represent are created. 


In order to reflect on these jumps and inconsistencies, Miguel Soler-Roig in his series Logical Ambiguities checks out some stately residences in Europe and America and delves into the private rooms that are not usually visited by guests. As a result of his investigation the artist finds important differences between the spaces that are disclosed and those that remain hidden; material reality that serves to establish a subtle conceptual parallelism with the duplicity of the individual. 


The way to realize this idea doesn’t consist in showing the duality that he has witnessed, as one might suppose, but rather mask it to question the absurdity of superficial judgments and produce more confusion to the viewer. Soler-Roig using a blurring technique puts them on the same level in order to sow doubt in the observer. They are photographs of equally ostentatious and neglected places, however, due to the homogenizing treatment they have been subjected, have become equals in the eyes of the public. On the other hand, this blurry action is the unclear reference of the internationally turbulent times we are now living: nationalisms, territorial struggles, wars caused by religious extremism,economic crisis... The world disorder preceded by concrete riots has reached a critical state: an absolute chaos that unleashes a muddled understanding of the facts. We fail to see what is really happening, our senses and reasoning ability are blinded by feelings like fear, hope or despair. 


Here, his photographic language blurs forms, leaving only boundaries accentuated by flashing lights which provide to the images a glowing widespread appearance, similar to that caused by cataracts, where images appear fuzzy blur by the retina. Flashes of light flood the environments like stars illuminating a boundless sky. 

 

The bright spots give us glimpses of the room’s spatiality without defining it at all. This hazy and cloudy appearance caused by a full bokeh, reflected in the architecture, refers to the ideological distortion of social reality: is not gold all that glitters, nor the whole truth visible. The blur in the pictures exceeds the whole area of the called “circle of confusion”, creating a pictorial effect. It resembles an abstract painting; more than a reference it becomes a suggestion, an inspiration or insinuation.

 

Ambigüedades lógicas

Las apariencias siempre han sido, injustamente, un factor relevante a la hora de enjuiciar a las personas. La apariencia es una fachada, el lado que se muestra al exterior, la cara bonita, pero ésta no suele corresponderse con la verdad del sujeto, al menos íntegramente. Para adaptarse a ciertas convenciones sociales o sacar provecho de sus propios intereses, los individuos disfrazan u ocultan su verdadero ser a través de máscaras. De la misma manera, el entorno que genera a su alrededor – casa, indumentaria, aficiones, pertenencias- también se construye en base a la imagen que se pretende dar hacia el exterior. Así es como se crean ciertas irregularidades entre lo real y lo ficticio, entre lo que verdaderamente son las cosas y lo que representan. 


Con el propósito de reflexionar en torno a estos saltos e incongruencias Miguel Soler-Roig en su serie Ambigüedades lógicas, visita algunas residencias señoriales de Europa y América y se adentra en las estancias privadas que no suelen ser transitadas por los invitados. Como resultado de su investigación, el artista descubre importantes desfases entre los espacios que se dan a conocer y los que permanecen ocultos, realidad material que le sirve para establecer un sutil paralelismo conceptual con la duplicidad del individuo. 


La manera de materializar esta idea no es mostrar la dualidad de la que ha sido testigo como podría suponerse, sino enmascararla para cuestionar la absurdidad de los juicios superficiales y producir un mayor desconcierto en el espectador.Soler-Roig utiliza la técnica del desenfoque sobre los escenarios para situarlos en un mismo nivel y sembrar la duda en quien los observa. Son fotografías de lugares indistintamente ostentosos y descuidados que, sin embargo, debido al tratamiento homogeneizador al que han sido sometidos, se han convertido en equivalentes para los ojos del público. Por otro lado, la acción de desenfocar constituye una referencia velada a la época internacionalmente convulsa que estamos viviendo: nacionalismos, luchas territoriales, guerras ocasionadas por extremismos religiosos, crisis económica… El desorden mundial precedido por revueltas concretas ha llegado a un estado crítico, un caos absoluto que desencadena una concepción confusa sobre los hechos. No logramos ver lo que está ocurriendo realmente, nuestros sentidos y capacidad de raciocinio están cegados por sensaciones como el miedo, la esperanza o la desesperación. 


El lenguaje fotográfico utilizado difumina las formas dejando tan solo los contornos acentuados por el parpadeo de las luces, que proporcionan a las imágenes un aspecto generalizado resplandeciente, similar al ocasionado por un principio de ceguera, donde las imágenes aparecen difusas por el desenfoque de la retina. 


Destellos de luz inundan los ambientes como estrellas que iluminan un cielo inabarcable. Los puntos brillantes nos permiten entrever la espacialidad de una estancia sin definirla del todo. Este aspecto borroso y turbio provocado por un bokeh total y plasmado en las arquitecturas, nos remite ideológicamente a la distorsión de la realidad social:no es oro todo lo que reluce, ni visible toda la verdad. El desenfoque de las fotografías excede todo el área del llamado círculo de confusión, por ello tienen un marcado efecto pictórico y se asemejan a cuadros abstractos; más que relatar sugieren, inspiran e insinúan. 

Miguel Soler-Roig
visual artist